Bonos de Carbono Convertir a PDF Imprimir Enviar por Correo electrónico

La incidencia en el efecto invernadero (EI) no es la misma para todos los gases de efecto invernadero (GEI).  El (EI) de cada gas depende de su potencial de absorción de energía y de su horizonte de vida en la atmósfera.

El aporte al (EI) del Metano (CH4) es 21 veces superior al del CO2; el aporte al (EI) del Óxido Nitroso (N2O) es 310 veces superior al del CO2.  Estas diferencias hicieron necesaria una forma de  comparar el efecto de la reducción de emisiones de distintos GEI.  Para esto se creó el concepto de CO2 equivalente.  Según esto, las emisiones de GEI distintos al CO2 se calculan como la cantidad de CO2 necesaria para producir un efecto similar. 

Esta unidad “homogénea” para los volúmenes de GEI se conoce como CO2 equivalente (CO2eq, CO2e).  Una tonelada de CO2 equivalente es lo que se conoce como "un bono de carbono". Un bono de carbono puede ser comercializado en el mercado.  Así, países desarrollados con compromisos de reducción de emisiones pueden "adquirir" bonos de carbono, que acreditan que han contribuido a reducir las emisiones de GEI, en algún lugar del mundo.

 

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